¿Cómo leer etiquetas de información nutricional?

08/08/2022

Cuántas veces has ido al supermercado y al ir a la estantería del producto que quieres comprar, intentas elegir cuál será la mejor opción posible, cuál es el producto más saludable pero no logras averiguarlo. Te dispones a mirar la información nutricional, pero solo encuentras un texto ininteligible. Quédate para saber cómo interpretar las etiquetas nutricionales.

¿Es importante saber leer etiquetas de información nutricional?

Hace poco hablamos del sistema Nutriscore, que es un sistema implementado para simplificar el etiquetado nutricional, pero como este en muchas ocasiones no resulta muy completo, considero que el primer paso para empezar a mejorar nuestra alimentación es saber lo que estamos comiendo.

Ir al supermercado es algo que todos hacemos, y una vez allí, muchas veces tenemos que ir buscando los cebos que la industria alimentaria nos pone. “Sin azúcares añadidos”, “reducido en grasa” “integral”, son algunos de los reclamos que los fabricantes incluyen en el envase de los productos. Para saber si nos están engañando y estar seguros de lo que compramos, no vale solo con leer esos reclamos que son más publicitarios que otra cosa. Por ello, saber cómo interpretar las etiquetas nutricionales es realmente importante para tener una alimentación equilibrada.

¿Qué debe llevar un etiquetado de información nutricional?

Cuando compramos un producto, debemos fijarnos en dos cosas para saber si es un buen producto: La tabla con los valores nutricionales y la lista de ingredientes (además de aspectos como la fecha de caducidad/consumo preferente).

Además, algunos otros aspectos como la denominación del alimento, la cantidad neta del alimento, posibles alérgenos, fecha de caducidad, lugar de procedencia, modo de empleo, condiciones de conservación. Aunque en algunos casos estos datos pueden variar, dependiendo del producto. Por ejemplo, la fruta fresca o la verdura, no contienen esta información.

La lista de ingredientes

Lo primero que debemos saber (y lo más importante de este apartado, es que el listado de ingredientes aparece en orden según la cantidad que contenga ese producto, es decir, no es lo mismo que un ingrediente aparezca en primer lugar, que en el quinto lugar. Por ello, no solo importa, que aparezca “X” ingrediente, también debemos fijarnos en la posición de éste en la lista.

Veamos un ejemplo:

Información nutricional

Como vemos estos dos productos contienen azúcar en su composición, pero el primero contiene el azúcar como primer y segundo ingrediente (el jarabe de glucosa también es azúcar). En el segundo producto, nos encontramos con azúcar también, pero este supone un porcentaje mucho menor en el producto. Oye, pero…¿cómo puedo saber la cantidad de azúcar que contienen estos productos?

Bien, esta es una buena pregunta, que vamos a resolver a continuación. Si bien es cierto que a veces lo podemos saber porque nos indican el % del producto, en este caso no es así, pero no hay que preocuparse. Para ello vamos a mirar el…

Valor nutricional

La famosa tabla que en muchas ocasiones resulta más complicada de entender que la tabla periódica. En la tabla del valor nutricional, nos tienen que indicar varias cosas.

  • Valor energético (expresado en Kcal y en Kj)
  • Cantidad de grasas y grasas saturadas
  • Hidratos de carbono y azúcares
  • Cantidad de proteínas
  • Sal

Éstos son los aspectos obligatorios que deben figurar en la información nutricional del producto. Aunque otros como las grasas mono y poliinsaturadas, los polialcoholes, fibra, almidón y alguna vitamina o mineral presente en el producto.

Finalmente, nos queda algo parecido a esto:

información nutricional

Si leemos la tabla con la información nutricional de los dos productos que hemos visto antes, podemos sacar en claro algunas cosas:

El primer producto contiene 71 gr de azúcar por 100 gr de producto. El segundo contiene 4,6 gr de azúcar por 100 gr. Además la avena que contiene el segundo producto, contiene de manera natural unos 0,6 gr de azúcar (es decir, que forma parte de su matriz nutricional, por lo que no supone un problema). Hemos hablado del azúcar, pero lo mismo se podría aplicar a los panes integrales. Si un pan contiene un 10% de harina integral, no es un pan integral. Es un pan refinado con un poco de harina integral.

Y ahora, ¿qué?

Una vez hemos visto estos dos aspectos fundamentales para saber leer la información nutricional de los productos alimenticios, debemos tener algunas cosas en cuenta.

Cuando veamos un producto que nos interesa, deberíamos leer el listado de ingredientes, y ver lo que contiene. Ya hemos visto, que en muchos casos que aparezca un ingrediente o no, no es tan importante. Muchas veces, es más relevante la cantidad del ingrediente en el producto final. Como norma general, si al leer la lista de ingredientes, nos encontramos con un texto más largo que la sobremesa de la comida de empresa, seguramente no sea un producto muy saludable (aunque, como siempre, hay excepciones).

Cuando leamos la tabla de información nutricional, podemos intentar priorizar los productos altos en proteína, en fibra y bajos en grasas saturadas y en azúcares. Aunque esto es una recomendación general, por lo que NO SE PUEDE APLICAR A TODOS LOS PRODUCTOS.

Ahora que sabes un poco más sobre la información nutricional de los productos, y sobre cómo interpretar etiquetas nutricionales, espero que vayas más preparado/a al supermercado.

información nutricional